Ademán colabora con su empresa en la búsqueda de financiación.
La decisión dependerá principalmente de la finalidad que persigamos.
Generalmente, un renting no tiene como objetivo final la adquisición del bien, aunque el cliente podrá optar por pagar el valor residual y quedarse con él al finalizar el contrato.
El renting se fundamente principalmente en la funcionalidad del mismo, ofreciendo gran flexibilidad para adaptarse a nuestras necesidades. Al finalizar el contrato podrá devolver el bien alquilado o solicitar la ampliación de la duración del contrato.
El leasing es una manera de financiar la adquisición de un bien. El cliente conoce desde el principio el importe a desembolsar al final del período, indicando esta información en el contrato. En el caso del leasing también tendrá la opción de devolver el bien o prorrogar el contrato.
Ventajas
- Económicas.
- Es posible disfrutar de un bien sin realizar un elevado desembolso inicial.
- No se inmovilizan los recursos financieros, pudiéndose destinar a otros fines.
- Se obtiene un servicio integral al incluir el seguro y el mantenimiento del bien.
- Financieras.
- No se computan los equipos en el balance de la empresa, por ser éstos propiedad de la entidad financiera. Así se aligera el balance y aumenta la rentabilidad del activo que se destina a otros fines.
- Simplicidad administrativa. La renta no varía durante todo el periodo contractual.
- Se obtiene un servicio integral al incluir el mantenimiento del equipo.
- Fiscales.
- La cantidad del alquiler es un gasto fiscalmente deducible al 100%.
- Técnicas.
- Posibilidad de adaptarse mejor a la evolución tecnológica de los equipos existentes en el mercado o a la evolución de la propia empresa.
- El renting permite a los fabricantes y distribuidores de equipamiento la integración de un sólo contrato de múltiples servicios, englobados en el programa de mantenimiento y bajo la tutela de la compañía de renting, la cual se responsabiliza frente al cliente de la adecuada prestación de estos servicios.